cerrados.
corriendo.
de insectos.
en los charcos.
tumbados.
tan quietos.
.
crujiendo.
de invierno.
del hielo.
durmiendo.
el tiempo.
Aún hay días que
lo pienso y me cuesta creerlo.
¡Quién lo iba a decir!
de mí y de ti,
de ti de mí.
Compartiendo la bañera
y doblando la colada,
aliñando la ensalada,
muertos de la risa en la cama
cada uno en su lado
con los pies entrelazados
y me siento tan feliz…
Y no hay más que vernos.
Y es que no hay más que vernos
Aún hay días que
lo pienso y me cuesta creerlo.
¡Quién lo iba a decir!
de mí y de ti,
de ti de mí.
Pasando la noche en vela
dando caza a los mosquitos,
haciendo el amor a gritos,
muertos de la risa en la cocina
despegando la tortilla
mientras me comes a besos
y me siento tan feliz…
Y no hay más que vernos.
Y es que no hay más que vernos
5. Esos besos
con La Bandina ( David Varela, Merce Santos y Santi Caleya)
Son los besos
que se posan en los huesos,
que se agarran como horquillas.
Los que guardo
a remojo en la pecera,
y los miro y remiro desde fuera.
Mientras avanza el nordés..
Esos besos, que ahora siembro en tus rodillas,
en tu tripa, en tus mejillas.
Los que brotan
y adelantan primaveras
y te abrazan y calienta y te tupen y te tapan y te hacen bosque.
Mientras avanza el nordés...
6. Reparto de bienes
Desterrada de este tu jardín
creo necesaria alguna recompensa
por haber traído tanto sol,
por haber regado con mi regadera.
Dejaré que escale tanta hiedra
que no pare hasta tapar la piedra.
Puestos a pedir quizás
el reparto de un metro cuadrado,
y cercarlo por cerrar
con alambre fino y enroscado.
Dejaré crecer tanto la hierba
que no vuelvas a tumbarte en ella.
7. La siesta
Tú que me aliñas como una ensalada
y me lees como el poso del té.
Tú que vuelves mi ombligo la cuna perfecta
donde duerme tu dedo la siesta.
Tú que me aumentas de charco a bahía
y te adentras hasta no hacer pie.
Tú que vuelves mi tripa la almohada perfecta
donde duerme tu nuca la siesta.
Y poco a poco me vas
haciendo horizontal.
Y me trazas a besos
de uno a otro lunar
que entre abrazos se van
moviendo de lugar
y me trazas de nuevo
con besos que ahora van
de otro a otro lunar.
Tú que me aliñas como una ensalada
y me lees como el poso del té.
Tú que vuelves mi ombligo la cuna perfecta
donde duerme tu dedo la siesta.
Y poco a poco me vas…
8. Como un ciempiés
Voy a cocinar todo el calor
menos el que seca el bañador
y me pega a ti
como un ciempiés
en posición
de acordeón.
Y si hay resol menguaré mis ojos
y seré tu geisha.
Y te contaré cuentos de la China
hasta que te duermas.
Voy a cocinar todo el calor
menos el que seca el bañador
y me pega a ti como un ciempiés
en posición
de acordeón.
Y si el día es gris cantaré a lo indio
y lloverá a la inversa.
Y diré que “tú joven blanco apuesto
hacer temblar mis trenzas".
Voy a cocinar todo el calor
menos el que seca el bañador
y me pega a ti
como un ciempiés
en posición
de acordeón.
9. En qué cabeza cabe
Todo el aire entre mi pelo
mi sombrero en un vaivén.
Ahora apenas si lo veo
va bailando con el viento y pienso...
qué perchero lo irá a sujetar,
si al llegar mandará una postal.
Es tal el encrespamiento
que me ha dado por pensar
la de miles de cabezas
que andan sueltas sin tapar y pienso...
qué difícil le va resultar
encontrar un diámetro igual.